"La Catedral" de Agustín Barrios Mangoré

Introducción

El compositor

Agustín Pío Barrios, también conocido como «Nitsuga Mangoré» (5 de mayo de 1885 en San Juan Bautista Misiones, en Paraguay - 7 de agosto de 1944 en San Salvador, El Salvador), es uno de los grandes guitarristas-compositores de principios del siglo XX. Es también famoso por realizar las primeras grabaciones comerciales de música para guitarra y por ser uno de los primeros guitarristas en tocar música de J.S. Bach, por el que sentía auténtica devoción.

En su música se mezcla el espíritu romántico, la sabiduría musical de Bach y el enorme respeto que tenía por el folcklore, fruto de sus orígenes indígenas.

"La catedral"

Richard Chapman escribe en su Enciclopedia de la Guitarra:

Su Catedral (1921) estaba formada inicialmente por el segundo y el tercer movimiento.

El primero, Preludio, añadido en 1938 y subtitulado Saudade, transmite un sentido de quietud con una luminosa melodía sobre acordes arpegiados con ocasionales voicings cerrados y terminada con armónicos.

El Andante Religioso inspirado tras oír a Bach interpretado en un órgano de catedral, tiene un ritmo contenido y acordes amanerados que dan un sentido de movimiento de procesión con armonías que evocan tradiciones antiguas.

La tercera parte, Allegro Solemne, está inspirada en los bullicios de la gente en las calles fuera de la catedral. Sus hermosos movimientos melódicos de líneas se entrecruzan con cascadas de arpegios con armonías cambiantes. Fuertes figuras temáticas se entremezclan y el movimiento avanza con variaciones originales hasta un perfecto cierre.
— Richard Chapman

A continuación adjunto la historia que dio lugar a la composición de la obra según cuenta Richard Stover en su ya clásico libro sobre Barrios[1]:

Se dice que basó esta pieza (en su forma original de dos movimientos, andante religioso y allegro solemne; el preludio lo añadiría 19 años después en El Salvador) en una experiencia que tuvo al entrar a la catedral de San José de Montevideo: los amplios acordes horizontales del andante representan sus impresiones del organista tocando Bach en la catedral.

El pegajoso allegro representa su abandono a la atmósfera tranquila y espiritual de la catedral y el regreso a la calle, donde el ajetreo del mundo real está representado por las incesantes figuras arpegiadas en semicorcheas. En cierto momento se escucha la campana de la catedral.
— Richard Stover

No obstante, y tal como aparece en un libro bastante reciente sobre Barrios[2], en Montevideo no hay ninguna catedral de San José, siendo la única catedral de esa ciudad la llamada “Iglesia de la Inmaculada Concepción y San Felipe y Santiago".

Comentario de la obra

Preludio

El preludio, en la tonalidad de Sim, a pesar de estar compuesto 19 años más tarde, mantiene una fuerte conexión con los dos movimientos siguientes.

Quizá lo que más llame la atención es la utilización del motivo rítmico del bajo de la segunda sección y la coda del tercer movimiento, que simulan el sonido de las campanas que Barrios debió escuchar y que le inspiraron la obra.

Musicalmente, lo más importante a destacar es la melodía, como así indica el propio compositor explicitando "Ben marcato il canto". No existen indicaciones dinámicas, lo cuál deja una libertad al intérprete bastante amplia,  excepto el triple piano que existe sobre el último acorde de Si menor.

Tal como cuenta Luz María Bobadila[4]:

El paso paulatino de un acorde a otro, manteniendo la melodía y cambiando solamente las notas medias comprendida en los arpegios, le da un ambiente de mucha quietud al Preludio que de por sí solicita interpretarse lento, con “saudade” como si invitara al recogimiento espiritual al que nos transporta la entrada a una catedral.
— Luz María Bobadila

Andante religioso

Este movimiento, que contrasta con el primero y el tercero al no componerse de arpegios, también se encuentra en Si m. Recordemos que Barrios intentaba sugerir estar en el interior de una catedral escuchando a un organista interpretar música de Johann Sebastian Bach. Es importante tener presente de alguna manera la armonía de todo el movimiento, así como de la dirección melódica de cada una de las tres voces. El tempo debe ser tranquilo y, a mi juicio, debe ser también muy importante la labor que realice el guitarrista con el timbre.

Allegro solemne

Este tercer y último movimiento, quizá el más famoso de los tres, está compuesto en forma de rondó, esto es: ABACA (+ coda).  Trabaja sobre todo los arpegios, destacando los bajos en la sección A, a modo de campanas.

En el primer compás aparece un modelo musical que, de alguna manera, se va repitiendo. Esta formado por un primer tiempo homogéneo texturalmente hablando, con uso de bordaduras sobre la nota fa, y un segundo tiempo con un característico salto de cuarta (fa-si), que va a producir una acentuación de las notas si - re - si, que son las que componen el acorde.

La segunda sección (B) se encuentra en la tonalidad del relativo mayor (Re Mayor) y destaca porque el bajo retoma el motivo rítmico del preludio. El salto de octava entre la segunda y tercera nota del arpegio simulan nuevamente el sonido de las campanadas. Esta sección termina en el acorde de fa sostenido, dominante de si menor, que es la tonalidad.

La sección C rompe la estructura de arpegios para dar lugar a notas ligadas, que a su vez sirven para hacer gala de virtuosismo.

Finalmente encontramos una coda en el compás 79, terminando la obra con el acorde de Si menor en diferentes posiciones a través del mástil.

En mi opinión, suele interpretarse este último movimiento excesivamente rápido. Esto se debe, a mi juicio, a una interpretación grabada que existe de Barrios en la que este se va acelerando de manera muy llamativa a lo largo de la obra. No obstante, debemos recordar que lo más probable es que esto se deba al hecho de que los discos tenían una duración muy determinada de almacenamiento que no podían sobrepasar. 

Bibliografía

Puedes descargarte AQUÍ la partitura gratis

 

[1] Richard Stover. The Life and Times of Agustín Barrios Mangoré (Clovis: Querico, 1992)

[2] Víctor M. Oxley. Agustín Pio Barrios Mangore. Ritos, Cultos, Sacrilegios y Profanaciones. (Agustín Barrios Mangore, 2010)

 


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